jueves, 9 de julio de 2020

Dorothea y su amante


“Se solicita un amante, pero un amante de verdad.
Uno que no tenga tantas mentiras, que no sea un Don Juan pero que tenga experiencia, sin pregonar sus aventuras.
No quiero un hombre casado, no quiero a mí lado un idiota llorando por decidir con quién quedarse, si tiene algo que decidir que sea el sabor del helado o el tipo de chocolate que me comprará.
Se solicita un amante, uno que tenga detalles inesperados y que me diga te quiero de lunes a domingo e igual lo sepa aceptar.
Que me ayude a desarreglar la cama pero que sepa tenderla.
Quiero que sea buena persona pero que se atreva a pecar conmigo todas las noches.
Que después de hacer el amor se quede conmigo a echar un conversaito sobre la vida, el amor, un libro, una peli, un proyecto o simplemente compartir el silencio abrazados, no quiero que se levante a oír música o a fumar un cigarrillo, y menos quiero que empiece a vestirse por que se le hace tarde.
Lo quiero dispuesto a las horas que acordemos, pueden ser mis horas pero sin yo interferir en las suyas.
Se solicita un amante, que le guste el café con leche y a veces una copa de vino. Quiero que esté a mí lado los días que enferme y cuidarlo aunque sólo sea de gripe.
Quiero un amante perfecto lleno de errores, que no le intimide mí soledad y que soporte mis locuras.
Quiero un amante que no tenga miedo a la libertad, ni tenga miedo a no estar juntos todo el tiempo.
No lo quiero de grandes atributos, pero si que disfrute en la cama al máximo.
¿Qué ofrezco yo?.....
Me veo bien a pesar de mi edad, pero tengo un carácter de los mil demonios, y el defecto de ser buena amante. Me gusta dedicarme a complacer con placer.
Amo vivir, y compartir en todos los sentidos, detesto los vicios, y me gusta soñar y luchar por ellos, soy sincera y amorosa.
Todavía tengo pudor al desvestirme pero disfruto plenamente del sexo.
Me adaptaré a sus proposiciones, según mis necesidades”.

Con el permiso de quién corresponda...

No hay comentarios:

Publicar un comentario