Me gusta pensar que voy a verte.
No sé en que lugar,
ni en que estación o circunstancias.
O en unos años o en alguna otra vida.
No sé si siendo niño, jóvenes o ancianos;
en forma de personas, de agua y piedra,
flor y tierra, lluvia y cielo.
Sólo pensar que voy a verte de algún modo;
en algún tiempo en que nuestros destinos coincidan nuevamente.
Sólo pienso en eso. Me gusta pensar que voy a verte...
Gracias a él...
Para él...