Hay hombres que viven
contentos aunque vivan sin decoro. Hay otros que padecen en agonía cuando ven
que los hombres viven sin decoro a su alrededor. En el mundo ha de haber cierta
cantidad de decoro, como ha de haber cierta cantidad de luz. Cuando hay muchos
hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos
hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que les
roban a los pueblos su libertad, que es robarles a los hombres su decoro. En
esos hombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana.
Esos hombres son sagrados. Se les debe perdonar sus errores, porque el bien que
hicieron fue más que sus faltas. Los hombres no pueden ser más perfectos que el
sol. El sol quema con la misma luz con que calienta: el sol tiene muchas
manchas. Los desagradecidos no hablan
más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.
José Martí
26.11.2016 (fecha real...)
Es tan lindo que duele...
dan ganas de llorar
Talia
Salto del Ángel. Monte Roraima
25.07.2016 (fecha real...)